CONFERENCIAS SOBRE ARTE

Sevilla y el Neoclasicismo

¡a su manera!
Vista del Salón Cuadrado por Alexandre Brun, hacía 1880.
Museo del Louvre, París, Francia.
Ejemplo perfecto de la importancia que las Academias concedían a la contemplación del Arte durante el periodo ilustrado. Esta obra seguramente hubiese sido la fotografía perfecta para reflejar el momento. Obras que se amontonan como apuntes antes de ser estudiadas, repasadas y examinadas. Winckelmann introduce el “método histórico” como disciplina científica en el mundo del Arte. Tiempos en los que el hombre descubre yacimientos de vital importancia, como Pompeya.

¿Cuántas veces caminamos por una misma calle? o ¿pasamos por una misma plaza al cabo del día?. Sin dudarlo; muchas. Vías de ida y vuelta que la rutina hace transparentes.
¿Y si pudiésemos recuperar la capacidad de asombro sobre ellas? Porque siempre hay algo sorprendente, divertido e incluso anecdótico en el lugar donde vives, que los hará distintos.  Sólo necesitas curiosidad y ganas de disfrutar. Para ello son idóneas las conferencias y ponencias, para conocer y profundizar en la génesis de la urbe. Disecciona la información y transformarla en algo vivido y curioso.

Ayer mismo en el Real Circulo de Labradores de Sevilla asistimos a un ejemplo. El ponente y orador era Francisco S. Ros González, profesor del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla. Bajo el título “Una aproximación al Arte Neoclásico en Sevilla”, entramos en la sala y tomamos asiento. Abrimos el cuaderno de notas. Obviamente contaros la retahíla de acontecimientos históricos y detalles estilísticos no tiene sentido, basta con abrir un buen tomo relacionado con el tema. ¡Haremos algo mejor!

Los primeros en ocupar los asientos

Detalles de la Sala  (Abajo)


Lo primero que llama la atención es la monumental presencia del edificio, el cual no habíamos visitado nunca. Las Salas realmente recordaban a las diseñadas bajo el prisma del modernismo catalán; ¡invitando a pasar!. 
En seguida subimos las escaleras hasta llegar a la Sala en cuestión. Visualizamos la localización idónea y esperamos al resto de los asistentes. 
La segunda nota de relevancia era la edad avanzada del público. Un mar de cabellos blancos y alhajas. Todos se apresuraban a los primeros asientos, como cabía esperar.

Obra de Anton Raphael Mengs, 1754.
Pastel sobre papel.
The Metropolitan Museum of Art,
New York, Estados Unidos.
Tras la presentación por parte del vocal, la luz se desmayó. 
Para conocer de forma autentica el carácter de una ciudad hay que mezclarse bien con todas sus partes. Y lejos de resultarme monótono su timbre de voz mientras leía sus notas atisbé con mucho agrado cierta ironía. Y lo explicamos a continuación. Quizás un título más exacto para la ponencia hubiese sido el “Genio sevillano vs. Neoclasicismo”. En efecto en esta ciudad no podemos encontrar ni un solo edificio que respetara los cánones del nuevo estilo imperante. Que se encontraba auspiciado por la Real Academia de San Fernando y controlada por la Monarquía. Y sí, aparece la palabra –control– en el Arte, en todas y cada una de sus representaciones. Hasta el punto que se dictaron leyes de obligado cumplimiento para todo proyecto arquitectónico de índole publica e incluso religiosa. ¿Abandonar Sevilla su Barroco? Nunca. Un ejemplo claro es la Parroquia de San Indefonso. Los arquitectos y maestros de obra sevillanos debieron decir; ¡Neoclasicismo e imposiciones sí, pero a mi manera!. De la mezcla surgieron composiciones únicas. Pensemos que en Europa los hijos de las clases más adineradas viajaban en peregrinación hacia el Mediterráneo oriental, absorbiendo todo el conocimiento del arte clásico. Pues a diferencia del Renacimiento, los ojos de la nueva tendencia también estaban puestos en el arte griego. Winckelmann, el padre del método histórico, dijo que “no existía arte más sublime que el griego”. Curiosa exclamación por su parte ya que lo único que pudo conocer directamente de esta época fueron las copias romanas existentes. 

En este tiempo Academias como la de Londres o París empiezan a formar a los artistas mediante la copia y la contemplación de obras directamente traídas desde Italia y Grecia. En efecto, la Ilustración acaba de instaurarse. 


Al sur, en la depresión del Guadalquivir se fundaba la Escuela de Nobles Artes de Sevilla. Dicha institución fijaba su atención en la obra de Murillo, pintor que en aquel entonces gozaba de mayor reconocimiento a nivel europeo. El ferviente coleccionismo de sus obras propició un mercado idóneo para dar salida y al mismo tiempo estimular la pintura inspirada en el artista. Imaginemos lo que suponía para un artista sevillano de la época deslindarse del Barroco, criticado por ostentoso en tiempos de austeridad. Por lo tanto encontraremos construcciones y composiciones de inspiración neoclásica y de ejecución barroca. Empleando maderas y dorados en vez de piedra. Y desde luego conservando los elementos ornamentales más representativos y originales del Barroco. No hablamos de una fase del Arte sino del gusto preponderante en la sociedad sevillana. 

Por todo ello, Sevilla tiene colores y matices especiales.

Real Circulo de Labradores de Sevilla.
Calle Pedro Caravaca, nº 1.
Evento organizado por Amigos del Museo de Bellas Artes.


IL CARMINIO



Source: Original

0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *